Qué tiene que llevar
Un presupuesto no es un documento fiscal, con lo cual nadie te va a multar por cómo lo hagas. Pero hay cosas que si no pones, te van a costar una conversación incómoda después.
El IVA, siempre. Si mandas 1.000 € de base y el cliente entiende 1.000 € totales, cuando le llegue una factura de 1.210 € vas a tener un problema. Enséñale el total que va a pagar.
El desglose por conceptos. No pongas "trabajos varios: 2.400 €". Pon las líneas. Además de que genera confianza, cuando el cliente quiera quitar algo para ajustar presupuesto sabréis exactamente qué línea tocar.
Una referencia. Un número que puedas nombrar por teléfono. "El presupuesto 26P014" es más rápido que "el que te mandé el martes".
Las condiciones de pago. Cuándo cobras y cómo. Si es a 30 días, dilo ahí y no en la factura.