Diferencia entre albarán y factura
El albarán prueba que entregaste; la factura, que te tienen que pagar. El albarán lo firma quien recibe, no lleva IVA ni numeración obligatoria y no cuenta para Hacienda. La factura va numerada, lleva IVA y es la que se declara y la que entra en Verifactu. Se entiende mejor con el momento en que aparece cada uno.
El albarán viaja con la mercancía. Llega el repartidor, el cliente comprueba que está todo, firma y se queda una copia. Ese papel dice: esto se entregó, este día, y alguien lo recibió conforme.
La factura llega después. A final de mes, o cuando toque, y dice: de todo eso que te entregué, esto es lo que hay que pagar, con su IVA y su número correlativo.
Con lo cual el albarán te protege a ti en una discusión de "esto no me llegó" o "faltaban tres unidades", y la factura te protege en una de "esto no lo debo".
Imagínate que sirves material de ferretería a una obra. El día 4 entregas por valor de 480 € (albarán A-118), el 12 por 320 € (A-121) y el 25 por 200 € (A-127). Los tres albaranes van firmados por el encargado. El día 30 emites una sola factura que los recoge: 1.000 € de base, 210 € de IVA, 1.210 € en total, con los tres números de albarán en sus líneas. Si en noviembre el cliente discute una partida, sabéis de qué entrega venía y quién la firmó.