Qué es una remesa bancaria
Una remesa es un paquete de recibos que el banco cobra por ti. En vez de esperar a que cada cliente te haga una transferencia, le cargas tú el importe en su cuenta, con su permiso, el día que toca. Y en vez de hacerlo uno a uno, los mandas todos juntos.
Se entiende mejor con un caso. Imagínate una asesoría con diez clientes que pagan una cuota de 90 € más IVA al mes, 108,90 € cada uno. El día 1 emite las diez facturas y, en vez de perseguir diez transferencias, sube un único fichero a su banco con los diez recibos: 1.089 € en total. Unos días después el dinero está en su cuenta, y lo que queda por revisar son las devoluciones, si las hay.
Con lo cual la remesa sirve, sobre todo, a quien cobra lo mismo a los mismos clientes cada cierto tiempo: cuotas, mantenimientos, alquileres, suscripciones, clases. Para una factura suelta a un cliente nuevo no compensa: ahí lo normal es la transferencia.
No confundir con la otra remesa. Cuando se habla de remesas en la tele suele ser el dinero que un emigrante envía a su familia. Es la misma palabra y no tiene nada que ver con esto.