Remesa bancaria: qué es y cómo cobrar a todos tus clientes a la vez

Si cobras cuotas todos los meses, cobrar cliente por cliente es perder una mañana. La remesa lo convierte en un fichero y un clic en la web del banco.

Una remesa bancaria es un conjunto de recibos que presentas a tu banco de una sola vez, en un fichero, para cobrar a varios clientes por domiciliación. El banco carga cada recibo en la cuenta de su cliente y te abona el total. Hay dos tipos, CORE (para cualquier cliente, con derecho a devolución durante ocho semanas) y B2B (solo entre empresas, sin devolución), y para usarla necesitas el IBAN de cada cliente, su orden de domiciliación firmada y el identificador de acreedor que te da tu banco.

Qué es una remesa bancaria

Una remesa es un paquete de recibos que el banco cobra por ti. En vez de esperar a que cada cliente te haga una transferencia, le cargas tú el importe en su cuenta, con su permiso, el día que toca. Y en vez de hacerlo uno a uno, los mandas todos juntos.

Se entiende mejor con un caso. Imagínate una asesoría con diez clientes que pagan una cuota de 90 € más IVA al mes, 108,90 € cada uno. El día 1 emite las diez facturas y, en vez de perseguir diez transferencias, sube un único fichero a su banco con los diez recibos: 1.089 € en total. Unos días después el dinero está en su cuenta, y lo que queda por revisar son las devoluciones, si las hay.

Con lo cual la remesa sirve, sobre todo, a quien cobra lo mismo a los mismos clientes cada cierto tiempo: cuotas, mantenimientos, alquileres, suscripciones, clases. Para una factura suelta a un cliente nuevo no compensa: ahí lo normal es la transferencia.

No confundir con la otra remesa. Cuando se habla de remesas en la tele suele ser el dinero que un emigrante envía a su familia. Es la misma palabra y no tiene nada que ver con esto.

El recorrido de un cobro, paso a paso

Los dos primeros se hacen una vez por cliente. Los demás, cada vez que cobras.

  1. El cliente firma la orden de domiciliación (el mandato): te autoriza a cargarle en su cuenta. Se firma una vez y la guardas tú.
  2. Apuntas su IBAN en su ficha, para que no haya que buscarlo cada mes.
  3. Emites las facturas del periodo. La remesa cobra facturas: primero se factura y después se cobra.
  4. Generas el fichero de la remesa con las facturas que quieres cobrar, en CORE o en B2B.
  5. Lo subes a la banca online de tu empresa, con la fecha de cargo.
  6. El banco carga cada recibo en la cuenta de su cliente y te abona el total.
  7. Revisas las devoluciones, si las hay, y las cobras por otra vía.

CORE o B2B: cuál te toca

La diferencia importante no es técnica, es quién es tu cliente y si puede devolverte el recibo. La CORE vale para todo el mundo y protege al que paga; la B2B solo vale entre empresas y protege al que cobra.

COREB2B
A quién puedes cobrarA cualquiera: particulares, autónomos y empresasSolo a empresas y profesionales, nunca a un consumidor
Devolución de un recibo autorizadoSí, durante 8 semanasNo
Recibo sin mandato firmado (no autorizado)El cliente puede reclamarlo hasta 13 mesesTambién: un cargo no autorizado se reclama igual
El cliente registra el mandato en su bancoNo hace faltaObligatorio
Para quién tiene sentidoCuotas a particulares, y a empresas que no quieren papeleoClientes empresa con importes altos que no quieres ver devueltos

Yo empezaría por CORE casi siempre. La B2B da más seguridad, pero exige que tu cliente vaya a su banco a registrar el mandato, y ahí es donde se atasca la primera remesa: el recibo vuelve porque el banco del cliente no lo tiene. Si tus clientes son empresas con cuotas altas y te compensa ese paso, entonces sí, B2B.

Qué te pide el banco

Tres cosas, y ninguna la pone el programa de facturación por ti.

El servicio de adeudos

Lo contratas con tu banco, y al hacerlo te da tu identificador de acreedor, una cadena que empieza por ES y lleva tu NIF. Es lo que dice al banco del cliente quién le está cobrando. Cada banco cobra su comisión por recibo y por devolución: pregúntala antes.

El IBAN de cada cliente

Completo y correcto. Un dígito mal y ese recibo vuelve, con su comisión de devolución. Lo mejor es copiarlo del propio mandato firmado.

El mandato firmado

La orden de domiciliación, con una referencia única por cliente. La guardas tú, no el banco: si un cliente dice que nunca autorizó el cargo, es lo único que te defiende.

Cómo se genera en Factuvi

En Factuvi la remesa sale de las facturas, también en el plan gratuito. Para que funcione tienes que haber puesto una vez el IBAN en la ficha de cada cliente y, en la configuración, tu identificador de acreedor para CORE y para B2B, que te da el banco.

A partir de ahí, cada vez que cobras:

  1. Filtra las facturas que quieres cobrar. Por fecha y por estado (las que todavía no están cobradas), o por un texto que les hayas puesto en los comentarios, como «cuota octubre».
  2. Pulsa «Exportar remesa», que aparece debajo del listado filtrado, y ponle un nombre.
  3. Elige CORE o B2B.
  4. Descarga el fichero XML, con el total y los IBAN de cada recibo.
  5. Súbelo a la banca online de tu empresa.

Fíjate en un detalle que ahorra disgustos: si a algún cliente del filtro le falta el IBAN, Factuvi te avisa y no genera el fichero. Es mejor enterarte ahí que cuando el banco te lo rechace.

Lo que Factuvi no hace: no se conecta a tu banco, no sube el fichero por ti ni cobra en tu nombre. Prepara la remesa; el envío, la fecha de cargo y las devoluciones pasan en tu banco. Y la remesa cobra facturas ya emitidas, así que en el plan gratuito cada recibo cuenta dentro de las 12 facturas al mes: si cobras cuotas a más de doce clientes, necesitas el plan Ilimitado.

Si además esas facturas son siempre las mismas cada mes, no tienes por qué hacerlas a mano: las facturas recurrentes te aparecen preparadas en la fecha que toca, las emites todas con un clic y después las cobras con la remesa.

Errores que hacen volver la remesa

Cobrar sin mandato firmado. Funciona hasta que un cliente reclama. En CORE, un recibo sin mandato se puede devolver durante trece meses, y no tienes con qué defenderlo.

Pasar un B2B a un particular. La modalidad B2B no admite consumidores. Si tu cliente es una persona que no factura, va en CORE.

No avisar del cargo. Nadie devuelve tanto un recibo como quien no lo esperaba. Un correo unos días antes con el importe y la fecha evita la mitad de las devoluciones.

Remesar facturas que ya estaban cobradas. Si filtras por fecha y no por estado, puedes volver a cobrar una factura que el cliente ya pagó por transferencia. Filtra siempre también por las pendientes.

Creer que la devolución anula la factura. No la anula: la deuda sigue ahí. Lo que se ha caído es el cobro, y hay que conseguirlo por otra vía.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una remesa bancaria?

Es un conjunto de recibos que una empresa o un autónomo presenta a su banco de una sola vez, en un fichero, para cobrar a varios clientes por domiciliación bancaria. El banco carga cada recibo en la cuenta del cliente y abona el total en la tuya.

¿Qué diferencia hay entre una remesa CORE y una B2B?

La CORE sirve para cobrar a cualquier cliente, particular o empresa, y el cliente puede devolver el recibo durante ocho semanas sin dar explicaciones. La B2B solo sirve entre empresas y profesionales, y un recibo autorizado no se puede devolver, pero exige que el cliente haya registrado el mandato en su banco.

¿Qué necesito para hacer una remesa?

Tener contratado con tu banco el servicio de adeudos directos, que te da tu identificador de acreedor; el IBAN de cada cliente; y la orden de domiciliación (el mandato) firmada por cada cliente, que tienes que guardar.

¿Qué formato tiene el fichero de la remesa?

Un fichero XML del estándar SEPA para adeudos directos. Lo generas con tu programa de facturación y lo subes a la banca online de tu empresa. No hace falta escribirlo a mano ni saber cómo está hecho por dentro.

¿Qué pasa si un cliente devuelve el recibo?

Tu banco te lo retrocede y te lo comunica. La factura sigue debiéndose: devolver el recibo no anula la deuda, solo el cobro. Toca hablar con el cliente y cobrarla por otra vía o volver a pasarla.

¿Factuvi hace remesas?

Sí, también en el plan gratuito. Filtras las facturas que quieres cobrar, eliges CORE o B2B y Factuvi genera el fichero XML, que subes tú a la web de tu banco. Si a algún cliente le falta el IBAN, te avisa y no genera el fichero. Factuvi no se conecta a tu banco ni cobra por ti.

¿Remesa significa también envío de dinero al extranjero?

Sí, es otra acepción: el dinero que un emigrante envía a su país. No tiene nada que ver con la remesa bancaria de cobros, que es la que se explica en esta guía.

¿Cada recibo de la remesa lleva su factura?

Sí. La remesa cobra facturas que ya has emitido: primero se factura y después se cobra. Por eso en el plan gratuito de Factuvi cada recibo cuenta dentro de las 12 facturas al mes.

Pruébalo con tus cuotas de este mes. Crea tu cuenta gratis, pon el IBAN a dos o tres clientes y genera la remesa, aunque todavía no la subas al banco. ¿Cobras por domiciliación con algún caso raro? Escríbenos y te decimos si encaja.

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