Verifactu en Dolibarr: quién responde si te autoalojas

Con Dolibarr el servidor suele ser tuyo. Eso te da libertad y te deja una obligación encima que conviene mirar de frente antes de 2027.

Dolibarr no cumple Verifactu de serie, y no es un defecto: es un ERP de código abierto y multipaís, y lo que pide el reglamento español —registro encadenado con el anterior, inalterable, conservado y accesible para Hacienda, y un código QR en la factura— se resuelve con un módulo específico. Lo que cambia respecto a un software contratado es quién responde: si Dolibarr corre en tu servidor, el obligado eres tú, y nadie va a actualizarte nada cuando cambie la norma si no le has encargado a alguien que lo haga.

Lo que cambia cuando el servidor es tuyo

Con un programa contratado en la nube, la parte técnica de Verifactu es problema del proveedor: si mañana cambia un detalle del formato, lo cambia él y tú te enteras por una nota de versión. Con Dolibarr autoalojado eso no pasa solo.

Conviene tenerlo claro, porque es la parte que más disgustos da: la obligación es del obligado tributario que emite la factura, no del programa ni de quien te lo instaló hace cuatro años. Si el módulo se queda sin mantener, el problema es tuyo aunque el módulo fuera de pago.

Hay tres cosas concretas que dejan de estar cubiertas por defecto:

  • Las actualizaciones. El reglamento y sus especificaciones técnicas se han movido ya varias veces. Alguien tiene que ir detrás.
  • La conservación. Los registros tienen que seguir ahí y ser accesibles. Si tu copia de seguridad es un cron que nadie ha mirado desde 2023, esa parte no está resuelta.
  • La cadena. Restaurar una copia antigua o tocar la base de datos a mano puede romper el encadenamiento. En un sistema autoalojado eso es fácil de hacer sin querer.

Con lo cual, antes de elegir módulo, la pregunta de verdad es quién se ocupa de esto a partir de ahora y con qué encargo. Si la respuesta es "ya lo miraremos", esa es la vía que hay que arreglar, no la técnica.

Las tres vías con Dolibarr

Ordenadas de más a menos ERP. Ninguna es la buena en abstracto.

1. Un módulo de Verifactu

Hay módulos en el Dolistore y de desarrolladores españoles especializados. Es la vía natural si tu Dolibarr está sano y actualizado, y la única que deja la factura saliendo del ERP.

Lo que hay que mirar: quién lo mantiene, y qué pasa la próxima vez que Hacienda cambie una especificación.

2. Desarrollo a medida

Si tu instalación está muy tocada, a veces es lo único viable. Es código abierto, se puede. Pero te conviertes en el responsable del mantenimiento normativo, y eso no acaba nunca.

Compensa si: ya tienes a alguien que te lleva el Dolibarr de forma continuada, no puntual.

3. Facturar fuera de Dolibarr

Dolibarr se queda con el almacén, los proyectos o el CRM, y las facturas salen de un programa que ya cumple y que se actualiza solo.

Compensa si: facturas poco, o no tienes a nadie que se ocupe del ERP de forma estable.

Qué preguntarle a quien te venda un módulo

Esto vale tanto para un módulo del Dolistore como para un desarrollo a medida. Son cuatro preguntas y se contestan en un correo:

  • ¿Me enseñas una factura emitida de verdad, con su QR y su registro, no una captura de la web?
  • ¿Qué versiones de Dolibarr soporta y qué pasa el día que actualice?
  • ¿Incluye las actualizaciones normativas o cada cambio se factura aparte? Ponlo por escrito, que esto es lo que se discute dentro de dos años.
  • ¿Qué pasa con las facturas ya emitidas si algún día dejo de usar el módulo? Los registros se conservan, y tienen que seguir siendo accesibles.

Fíjate que ninguna de las cuatro va de precio. El precio del módulo casi nunca es el problema; el mantenimiento, sí.

Dónde encaja Factuvi, y dónde no

Lo primero, lo que no hacemos: Factuvi no se conecta con Dolibarr. No hay módulo, no hay integración y no la hay prevista. Nuestra API permite hoy gestionar clientes y consultar datos; la creación de facturas por API llega muy pronto pero todavía no está, y la emisión final a Verifactu la confirma siempre una persona.

Dicho claro: si necesitas que la factura se genere dentro de Dolibarr, con su contabilidad y su circuito, tu camino es la vía 1 o la 2 y esta página no te sirve de más. Preferimos decírtelo ahora.

Factuvi es la vía 3, y tiene sentido en un caso concreto: cuando lo que de verdad usas de Dolibarr es el almacén, los proyectos o el CRM, y la facturación es un trozo pequeño que no compensa mantener al día. Emites en Factuvi —con Verifactu incluido desde la primera factura, también en el plan gratuito— y el ERP sigue con lo suyo.

El coste real de esta vía no es el programa: es llevar dos sitios y cuadrarlos. Si eso te sale más caro que pagar un módulo y su mantenimiento, paga el módulo. Te lo digo yo, que vendo lo otro.

Y si en realidad lo que tienes es Odoo y has llegado aquí de rebote, el planteamiento es parecido pero el terreno no: allí hay una localización española mantenida por el propio fabricante. Lo tienes en Verifactu en Odoo.

Preguntas frecuentes

¿Dolibarr cumple Verifactu de serie?

No de serie. Dolibarr es un ERP de código abierto y multipaís; lo que exige el reglamento español —registros encadenados, inalterabilidad, QR y conservación accesible— se resuelve con un módulo específico, no viene puesto por defecto. Existen módulos en el Dolistore y de desarrolladores españoles, y hay que elegir uno y mantenerlo.

Si Dolibarr está en mi propio servidor, ¿quién responde ante Hacienda?

Tú. La obligación es del obligado tributario que emite la factura, no del programa ni de quien te lo instaló. Con software autoalojado eso se nota más: nadie va a actualizarte el módulo cuando cambie la norma si no hay alguien con ese encargo por escrito.

¿Factuvi se conecta con Dolibarr?

No. No hay módulo ni integración, y no la hay prevista. La API de Factuvi permite hoy gestionar clientes y consultar datos; la creación de facturas por API llega muy pronto pero todavía no está, y la emisión final a Verifactu la confirma siempre una persona.

¿Y si tengo Odoo en vez de Dolibarr?

El planteamiento es parecido pero el terreno no: en Odoo hay una localización española mantenida por el propio fabricante y por partners, mientras que en Dolibarr el peso recae más en el módulo que elijas y en quien te lo mantenga. Lo tienes en la guía de Verifactu en Odoo.

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Si tu caso es la vía 3 —Dolibarr para lo suyo y las facturas aparte—, puedes probarlo hoy sin pagar nada: el plan gratuito incluye Verifactu desde la primera factura. Y si después de leer esto ves que lo tuyo es el módulo, perfecto: al menos ya sabes qué preguntas hacerle a quien te lo venda.