Qué cambió en marzo de 2026
Durante años la factura electrónica obligatoria fue una ley sin reglamento: la Ley Crea y Crece decía que habría que hacerlo, pero no cómo. Eso se acabó el 31 de marzo de 2026, cuando se publicó en el BOE el Real Decreto 238/2026, de 25 de marzo.
Lo que monta el reglamento son dos vías para que las facturas viajen entre empresas: plataformas privadas de intercambio que cumplan unos requisitos de interoperabilidad, y una solución pública gratuita gestionada por la Agencia Tributaria. Y añade algo que no tiene Verifactu: la obligación de informar del estado de pago de cada factura, que es de donde viene lo de reducir la morosidad.