Cuándo se te queda corta
Empiezo por quitar hierro: una factura hecha con Excel es una factura válida si lleva los datos que tiene que llevar. El problema no es el documento, es todo lo que pasa alrededor, y se nota en cuatro sitios:
- La numeración. La llevas tú. Si duplicas el fichero de la 013 para hacer la 014 y se te olvida cambiar el número, tienes dos facturas iguales y la plantilla no te avisa.
- Las rectificativas. Si te equivocas en una factura ya enviada, lo correcto es hacer una rectificativa con su propio número. En Excel lo fácil es tocar la celda y guardar, que es justo lo que no se debe hacer.
- El trimestre. Tu asesor te pide las facturas emitidas con su IVA, y tú tienes veinte ficheros sueltos que abrir uno a uno para sumarlos. Ahí se van las tardes.
- Buscar una factura antigua. «¿Cuánto le facturé a este cliente el año pasado?» En Excel, la respuesta es abrir carpetas.
Yo lo dejaría el día que pases de cinco o seis facturas al mes, o el primer trimestre que tardes más de una hora en preparar lo del asesor. Antes de eso, la plantilla te sirve, y no tienes por qué cambiar.